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Las diez preguntas más habituales sobre los perros de intervención

Aunque bastantes de estas cuestiones ya las hemos tratado en entradas en redes sociales, es una buena ocasión para reunir aquí las preguntas que nos hacen con bastante frecuencia sobre nuestros perros. Algunas son fáciles de contestar y otras necesitarían posts y más posts de opiniones, estudios y mucho, mucho debate. Vamos con ellas y esperamos que os las "sepáis" casi todas.


1. ¿Todas las razas son adecuadas para el trabajo en intervención?


Tan habitual como fácil de responder según nuestro punto de vista. Nosotros siempre hablamos de individuos más que de razas, por lo que la respuesta mas rápida y directa seria "Si". Matizándola un poco, hay razas a las que la visión popular y/o la legislación no se lo pone nada fácil para entrar en centros, aunque se avanza cada vez más. También es cierto que hay razas que tienen mayor predisposición a mostrar ciertos rasgos que favorecen el trabajo en intervención (sociabilidad, capacidad de aprendizaje, temperamento) pero al final, hay que mirar a cada individuo y ser Golden o Labrador no te da licencia automática de trabajo y tenemos mestizos que son auténticos "cracks" en sesión.


2. ¿Dónde viven vuestros perros?


En nuestras casas, con cada uno de los miembros de la Asociación. En nuestra experiencia, es la mejor solución para las necesidades de los perros, los requerimientos para su bienestar al ser perros de trabajo y el bienestar y la armonía de la convivencia para perros y humanos. Estamos seguros de que puede haber otras fórmulas que también funcionen, esta es la que nos resulta mejor a nosotros. Y no podemos tocar este punto sin mencionar uno de los "mantras" de Entrecanes "Primero son nuestros perros y luego son perros de intervención"


3. ¿Hasta que edad trabaja un perro de intervención?


Con lo rápido y bien que íbamos... Esta es una de las cuestiones más controvertidas en el sector y una de las que más debates puede alentar si varios profesionales de las IAA se juntan para un café o una cerveza. De nuevo nosotros nos decantamos por un enfoque personalizado y diremos que depende de cada perro. Con una lógica e impepinable limitación. Su salud física y su bienestar emocional. Un perro enfermo, con dolor o con malestar JAMÁS puede trabajar, Un perro que sistemáticamente no disfruta de su trabajo, que no sabe o no puede gestionar el stress que dicho trabajo genera, tampoco debe de trabajar. Más allá de ello, hay perros que pueden trabajar siendo muy mayores, aunque lógicamente se tiene que ir reduciendo su carga de trabajo y adaptando el tipo de sesión, y otros que deben de jubilarse con los primeros "signos de la edad".


4. ¿Todos tienen que empezar a trabajar de cachorros?


Por nuestra experiencia, un rotundo "No". Un porcentaje elevado de nuestros perros llegaron a nuestras vidas y por tanto a nuestro trabajo como perros adultos, y han pasado todas nuestras evaluaciones, nuestros protocolos y están tan incorporados a nuestras sesiones como aquellos con los que empezamos a convivir desde cachorros. Dicho lo cual, en muchas ocasiones conocer toda la vida de un perro, incluso a sus padres, puede facilitar y agilizar mucho el proceso de evaluación e incorporación de un perro a sesión. Pero ni es condición "sine qua non" ni garantía total de éxito en el proceso de formación de un perro de intervención.


5. ¿Cuántas horas trabaja un perro de intervención?


Vaya, otra pregunta "sencilla"... Aquí si que entendemos que no cabe más que un enorme "Depende". Eso si, no tanto como las personas, o al menos no que sepamos. Pero de nuevo la cifra puede diferir bastante de profesional a profesional y de entidad a entidad. Y nada más lejos de nuestra intención que sentar cátedra, Y de nuevo depende mucho de cada perro, de su edad, del colectivo, incluso de la época del año (calor en los centros, cansancio acumulado durante todo el año, etc.) En Entrecanes, una de las características de nuestra estructura de las que más orgullosos estamos es la cantidad de perros que hemos podido incorporar, lo cual nos permite ser conservadores y considerar que un perro está a máxima carga de trabajo entre las 8 y 10 horas de sesión semanales, y nunca manteniendo dicha carga de forma prolongada.


6.¿En qué consiste exactamente el trabajo de un perro de intervención?


Esta sí que excede ampliamente el alcance de este post. La cantidad de roles, funciones, actividades que puede llevar a cabo un perro dentro de una sesión dan no para una, sino para varias entradas. En función del colectivo, del número de usuarios, de los objetivos que se quieran trabajar, su participación se traduce de innumerables maneras. De nuevo existen limitaciones muy claras, como que su seguridad o su bienestar no se vean comprometidos, y que su participación siempre tiene que tener sentido dentro de la intervención planteada, no puede ser forzada, ni limitarse a realizar una "exhibicion" o un catalogo de habilidades. Pero este aspecto en concreto lo extenderemos en posts sucesivos.


7. ¿Qué necesidades especiales tiene un perro de intervención?


Inicialmente, las mismas que un perro "de familia". Descanso, excelentes cuidados veterinarios, alimentación de calidad, paseos adecuados, trabajo cognitivo, cuidados adecuados a nivel emocional y social... Lógicamente, trabajar les cansa y les supone un stress adicional que un perro de casa no suele tener, por lo que los protocolos de bienestar emocional y el descanso son dos de los puntos a los que hay que prestar una atención especial. Podéis encontrar este punto un poco más extendido aquí.


8.¿Qué características tiene un perro de intervención?


Si lo ponemos en lenguaje de "andar por casa", que "le guste trabajar". Esa es para nosotros la más importante. Esa expresión reúne varias características. Por encima de todo, y para garantizar el bienestar de nuestro compañero, una buena gestión emocional y del stress. Si no tenemos eso, todo lo demás no será suficiente. La sociabilidad es por supuesto tremendamente importante, pero si falta una buena gestión, si un perro se "emociona" tanto por estar con gente, por jugar, por interactuar, que antes, durante o después no puede mantener esa estabilidad emocional y de carácter, esa sociabilidad jugará en contra en vez de a favor. Después, cada perro tiene su personalidad y es rol del guía y de la interventora ajustar la intervención o la participación o no de cada perro a cada proyecto. Los hay más activos, más tranquilos, más curiosos, más mimosos. Desde luego, no puede ser un pero que tenga miedo o disconfort en la interacción con las personas, los sitios nuevos, etc.


9. ¿Cuánto dura el adiestramiento de un perro de intervención?


Para que esta no sea otra entrada del "Depende", vamos con un taxativo "toda la vida". Al igual que los profesionales humanos, que actualmente están obligados al "reciclaje" profesional, la formación continua y la búsqueda de la excelencia, los profesionales del área canina siguen trabajando con los perros veteranos desde su gestión en sesión, hasta buscar mejoras los posicionamientos, e incluso nuevas habilidades. Cada vez sabemos más de nuestros compañeros perrunos, cómo aprenden, cómo sienten, qué necesitan, cómo les podemos ayudar; así que este es un proceso continuo. "¡Que tramposo! Nos referíamos a cuánto dura el adiestramiento para empezar a trabajar!!" A ver si va a ser que es a vosotros que os gustan los "Depende"..... De forma general es un proceso largo y complejo porque no nos gusta correr riesgos innecesarios y cualquier "atajo" o "acelerón" en ese proceso conlleva esos riesgos. Desde 6 meses a un año puede ser una referencia estándar, pero de nuevo variará de individuo a individuo.


10. ¿Cómo puedo saber si mi perro puede trabajar en intervención?


Lo primero, siempre de manos de un profesional. Y a riesgo de meternos en un jardín después de haber esquivado tantos, un profesional no solo del adiestramiento canino sino de las IAA en concreto. Si retomamos lo expuesto en la pregunta 8, nosotros entendemos que "es muy cariñoso, le gusta mucho la gente y nunca ha tenido un mal gesto" no es el protocolo de evaluación de un perro de intervención. Por favor, que nadie se sienta señalado, tal vez muchos de los perros que responden a esa descripción pueden ser excelentes perros de intervención, pero a muchos otros no les gustarán, o no sabrán como reaccionar, a los olores de una residencia, las conductas involuntarias de una persona con discapacidad, el lenguaje corporal de una persona que está pasando un terrible momento personal. Estímulos todos ellos a los que nunca se había enfrentado como perro "de familia".


Adicionalmente a eso, la labor profesional de un guía canino como apoyo para el perro dentro de sesión es para nosotros fundamental, por lo que no sólo el perro ha de estar por supuesto formado, sino que nosotros entendemos que debe de haber un profesional humano que ayude al perro, por más adiestramiento que éste haya recibido. Desde Entrecanes consideramos que es un gran avance que la sociedad sea cada vez más consciente de los beneficios que pueden aportar los perros, pero también entendemos que se debe ser profesional a la hora de acercarse a dichos beneficios. Ser conscientes de los beneficios de la medicina moderna no hace que intentemos operar de apendicitis a nuestra vecina.



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